Pasión por la mejora genética

Pruebas en laboratorio de tomate

En los trabajos de obtención de una nueva variedad hortícola, más que muchas otras actividades, se basa en un amplio conocimiento del cultivo y se necesita mucha paciencia. A veces se dan dos pasos en la buena dirección y, a continuación, tres pasos hacia atrás. Por eso, en los cultivos tradicionales, es común empezar con varios miles de variedades y acabar, después de un periodo de seis años, con una sola variedad posible. Mediante el uso de técnicas altamente especializadas y valiosas, entre las que se encuentra la tecnología de marcadores moleculares, Axia Semillas puede detectar e identificar qué híbridos serán los más prometedores desde las primeras etapas del proceso.

Dado que nuestros invernaderos de cultivo cuentan con luz artificial, podemos cultivar durante la primera, el verano y el otoño, y complementamos los ciclos con los invernaderos situados en emplazamientos como Almería (España). Si comparamos nuestra técnica e infraestructura de investigación, con el cultivo tradicional, que se caracteriza por poder llevarse a cabo únicamente durante el verano, podemos decir que hemos logrado acelerar el proceso de crear nuevos híbridos con éxito.

Además, la posibilidad de hacer selecciones de variedades en distintas estaciones y condiciones de cultivo permite obtener variedades adaptadas a las condiciones de cultivo de cada tipo de invernadero, pero igualmente permite obtener variedades más plásticas desde el punto de vista de adaptabilidad a las condiciones climáticas, punto este que es importante ante un clima en proceso de evolución y cambios.